29.8.08

Y mientras tanto


Más de un mes sin actualizar el blog, es demasiado. Decir que he estado de vacaciones, psí y no. Papá está muy decadente, con una demencia que me ha traido de cabeza. No ya sólo por la dependencia que tiene, sino porque aprendes de primera mano que la vida decae, y es muy triste.
He tenido ayuda, J. Carlos, mi marido, ante todo; y Linda, una chica americana que saca de paseo a papá y ayuda en casa.

Luego me fui a la playa para relajarme y me llevé a la amiga más callada que tengo (para poder estar a solas con mis pensamientos). Tengo otro viajecito pensado, con ídem, ya que a J. C. no le gusta la playa.

Hay que vivir, que el tiempo es traidor.

Un abrazo de hierro para quienes pasáis por aquí, mientras tanto, mientras recupero el curso normal de mi vida. En parte, sois mi terapia. Y, una ventana a la vida.