29.9.09

Va por mi niña


Y yo que no hago caso del fútbol, lo que se pierde una,... Al entrar en la churrería, donde este mes vamos todos los días a desayunar mi hija y yo, estaba en pantalla Xavi Hernández (yo los conozco de oídas a todos estos).
- Pues está guapo Xavi Hernández, Elena, lo voy a poner en mi blog.
- mamá... - me responde con un guiño- para eso pon a Cabano.

Venga, voy a darle gusto a Elena.

27.9.09

Vivir dentro del caleidoscopio


Es verdad que creo en esa frase de Ortega, "Yo soy yo y mis circunstancias",
(bueno, no digo nada!, yo que estoy un poco cerca del hedonismo y un poco lejos
del sacrificio!).


Sin embargo, también creo en que,...


nuestros pensamientos son como una torre de control de nuestra vida, una torre de transmisión con frecuencia. Si son pensamientos negativos, derrotistas, oscuros y vencidos de antemano, todo estará vencido. En cambio, si albergamos y estamos de forma recurrente en la órbita de pensamientos positivos, alentadores y a favor nuestro, estamos más cerca de alcanzar lo que deseamos.

Quererse mucho a sí mismo es otro aspecto fundamental. No en un sentido egoísta de dárnoslo todo y nada a los otros, no. Me refiero a querernos mucho, muchísimo dentro de nuestra propia piel. Tenemos que mantener la guardia por vernos bien. "Amarás a tu prójimo como a ti mismo", si me quiero cero, a mi prójimo lo querré cero. Hay que trabajar por sentirnos bien, en todos los planos; el cuerpo que tenga movilidad; la mente, equilibrio.

Tener ilusiones y deseos, pensar que los vamos a conseguir, dibujar esos sueños. Pedir, pedir, pedir.



Dentro del estado de bienestar general que tengamos, puede haber asuntos que arreglar, y la vida está llena de momentos. La vida es un mosaico de retazos, cada uno de los cuales actúa e influye por su cuenta. Creo que la felicidad está en armonizarlos todos a nuestro estilo, no dejar a ninguno de esos retazos o piezas del puzzle que nos domine, sino integrarlos en nuestro modo de , en nuestro modo de , digamos , "BAILAR".

25.9.09

El asombroso tipo de esta mujer


Me refiero a Mileva Maric.
El mejor físico es el suyo, y sin someterse a dieta.




Señoras, no sueñen con tener el mejor físico del mundo. El número uno es ella.


Señores, se habrán asombrado al descubrir el físico de esta mujer.




Lean:
Esposa de Albert Einstein, a quién conoció cuando ambos estudiaban en la misma Facultad de Física en la Politécnica de Zürich, donde era la única estudiante mujer. "Somos Einstein" ("Somos una piedra", en alemán) es lo que solía responder la física serbia Mileva Maric (1875-1948)Y "Somos Einstein" es el título de una exposición que puede verse en Belgrado con motivo del 60 aniversario de la muerte de Maric y que busca arrojar algo más de luz sobre el auténtico papel de esta mujer en el legado del genio, que alumbró sus teorías más célebres junto a ella.




23.9.09

Que vivan los kilos y las uñas también

Me he acordado hoy del cuerpo de bomberos en el probador de ropa de la tienda de Alfonso. No
podía desprenderme de la sudadera, no salía por el cuello, y no había más puertas de emergencia en la prenda, ni una cremallera, ni un botón y menos me la iba a poder sacar por las piernas.He pensado en llamar a los bomberos, en serio, pero al final no ha hecho falta. Antes de ésta ma había probado otra, blanca y enorme, y cual sería mi sorpresa al descubrir que la llenaba. Como otro día en otra tienda con un vestidillo de verano, muy mono, pero ligerito y poca cosa, así como sin ánima, me lo puse y cobró volumen, tanto volumen que tuve que ir en busca de la talla grande y aún así no quedaba tela sobrante.

Sin embargo, yo quería hablar hoy de las uñas. Porque hice dos o tres días atrás un descubrimiento... relativo a las uñas.En una perfumería, este verano me enseñaron dos lacas de uñas (o sea "pintauñas", para que me entiendan los chicos), una era un tono marrón y otra un rojo oscuro. Este verano quise haber tenido la marroncita pero no pasé por allí; sin embargo, el otro día estuve y me llevé ese rojo. ¡Ocurrió algo mágico!: el color rojo oscuro
vestía las uñas de tal manera que éstas abrigaban, pero no sólo las manos como simples guantes de lana, sino el cuerpo entero, y hasta casi placía en el alma.
Yo
no sé si esto vale para todo el mundo, acaso a cada mujer, ser humano, o incluso gatos, por ejemplo, les haga efecto un color determinado, según su carácter. Si en mi correo me llueven notas afirmativas,patentaré el descubrimiento, claro.

Me lavé con alcohol en gel y se estropeó el color, entonces se fue la magia, dejó de surtir efecto ese poder termal de las uñas. Después ha venido el verano del membrillo,
o veranillo de San Martín o de san Miguel, o no sé cómo le llaman a estos días otoñales en que sale el sol de nuevo. ¡Ahora, ahora que ya tengo el mejor de los remedios para
mi talante friolero!

20.9.09

Instrucciones para hacer café



Déjese usted la cafetera sin fregar antes de irse de veraneo, de esta manera la capa metálica del depósito quedará impregnada de la sustancia
de la semilla del café que permanece en el poso cuando se deja en maceración durante sesenta días. Después del veraneo, desencruste pacientemente las
tres piezas de la cafetera con estropajo metálico ya que las ronchas que han aparecido en el metal son herrumbrosas y de considerable consistencia.
Compre agua mineral en el 24 Horas porque la despensa se quedó sin gota y el agua del grifo es desastrosamente calina para el paladar del buen cafetero. Colóquele a la botella de butano la alcachofa, como dicen muchos, que no yo, pero España somos todos. Colocada la alcachofa busque cerillas por toda la cocina, si no aparecen y es usted fumador, encienda la llama con el mechero y si no fuma lo tiene crudo hasta que recuerde que usaban antes del veraneo un encendedor de cocina y yace muerto de risa en el tercer cajón.
Si no se enciende el gas, posiblemente es que la botella de butano no pesa, porque se quedó sin gas, pero no desespere, tal vez el problema
consista en que no aplicó lo suficiente la punta del encendedor al quemador.
Una vez que ha subido el café al depósito superior de la cafetera, se acordará usted de la leche.Llegado a este punto, pueden pasar dos cosas, que haya leche en la despensa o que no la haya. Si la hay, puede ser que esté caducada o que no lo esté. Si no la hay o si está caducada es igual que si la hay en buen estado de conservación, pues para tres días que está la churrería cerrada por descanso, no va a poner usted en marcha el frigorífico, sólo por la leche. Así que bébaselo solo. Échele una cucharadita de azúcar, o dos, a gusto, remueva ligeramente y que aproveche. Si el sabor no es de su agrado, como no lo fue del mío, déjelo por hoy, y mañana, que será otro día, repita la operación.

Nota: inspirado en un hecho real.

15.9.09

El abuelillo y yo


Iba un abuelillo por la calle esta mañana a las ocho en calzón corto y blusilla de tirantes. Mi marido que lo ve, me dice:

- Mira, otro como tú, que no quiere que se pase el verano.



Y es verdad, el ir de corto ese abuelillo y yo, que también iba, es como una reivindicación de que nos resistimos a que pase el verano.

Por cierto que me tocaba vigilancia en el patio de recreo esta mañana y he pasado mucho frrrrío.

11.9.09

Ese pobre desahuciado

Lo había visto hacía cuatro días, tirado de mala manera en el suelo del hall. Su aspecto era francamente malo, deprimente para cualquiera con un poco de sensibilidad, patético para cualquier aprensivo. Y, no obstante, ninguna de las mujeres que había cerca, mostraba interés por el sujeto. Yo pensé que podría ser útil todavía y había que salvarle la vida. Pedí ayuda y entre otra mujer y yo lo introdujimos, tumbado, como pudimos, ya que él no se podía levantar, en el aula de Música, que era la más cercana.
Tengo que confesar que, al cabo de cuatro días, no me acordaba de que permanecía ahí, solo y en el suelo. Hasta que Raquel, la profe de Música, me gritó desde abajo: "¿Cuando te vas a llevar a Federico?". Entonces recordé y caí en la cuenta de que Federico estorbaba y de que los chicos iban a ocupar el aula y no podían verlo en ese estado tan lamentable.
"Sí, ahora lo sacamos", le grité a Raquel. Seguí con lo que estaba haciendo, y al rato sonó la alarma de salida. Todo el mundo se iba ya, y la mayoría tenía que hacer noventa kilómetros hasta su casa. No quise entretener a nadie, así que cargué yo sola con Federico.
"¿Dónde lo pongo?", había preguntado unos minutos antes, pidiendo consejo.
"Mételo en un armario", me dijo alguien.

¡Cómo pesaba! Tenía la mano suelta y la cogí aparte, y a él entero, con una barra de hierro que tenía de cintura para abajo, para ayudarlo a tenerse en pie, como pude lo lleve escaleras arriba. Ya arriba, comprobé que los dos armarios verticales poseían lejas, así que había que meterlo en horizontal. Intenté entrarlo por los pies, pero el hierro protésico chocaba con algo y por más que forcejeaba, era imposible; así que saqué a Federico por entero de ese armario que estaba a un metro o metro y medio del suelo y lo intenté colocar de cabeza. Qué sensación de enterramiento, bastante desagradable, en serio. Yo tenía calor por el derroche de fuerzas en medio de lo desagradable de la faena, pero sentí cierta satisfacción al verlo por fin en el lugar perfecto y tan bien colocado como me había quedado.

Lo sacaré del armario cuando toque dar el tema de los huesos pero antes no lo quiero tener presente en mi aula. Espero que nadie abra las puertas correderas de ese armario o el impacto será terrible. Pero cuando toque el tema, los niños verán y tocarán todos los huesos del aparato locomotor, y tendrán que ver el artefacto entero, que probé si se sostenía y, aunque viejo, funcionaba el soporte metálico y hasta las ruedecitas.






8.9.09

Agua dulce, agua salá

Ayer lunes, estaba relajada, pero, lo que se dice, relajada; o sea, con una relajación al cubo o a la cuarta potencia, inmersa en un estado poco común de placidez sin límites...

La culpa era del agua dulce.

Del agua dulce de la laguna, "La Redondilla", una de las Lagunas de Ruidera; en la que me había estado bañando el domingo; cuatro baños, bañísimos, me di.

El agua salada a mí me revitaliza, me inyecta energía, mientras que el agua dulce me produce el efecto contrario, me deja serena, serenísima.

Así que ¡ya tenemos escusa para andar de agua en agua! Digo, para contrarrestar los efectos de tensión y distensión... Ahora, agua dulce, ahora, agua salá.

De agua a agua, y tiro porque me toca.

4.9.09

De mayor quiero ser generala


La gente que me conoce me dice que mando mucho. Últimamente me lo han dicho tres veces en la misma semana, y esto ya es significativo, ¿ ...no?
Si es que tiene que ser así, mandar por aquí y también por allá.
Seguro que conocéis eso que dicen, que detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer, así es; vamos, con el mío se cumple. "No te estreses, deja trabajo para mañana". "Me acompañas a la verbena, que no voy a ir como perro sin amo". "Pon la espalda recta si no quieres que te salga chepa". Son sentencias habituales. Cuando tu niño come de todo porque está muy disciplinado, es que ya de chiquitín, con el puré le decías "... es de lentejas, si quieres lo tomas y si no lo dejas". Y las amigas, por otra parte, te cuentan sus problemas y te preguntan qué hacer para ejecutarlo, porque eres una tía guay, ea.

Jope, por lo visto, qué bien se me da eso de mandar, ea. Si es que me dan ganas de irme de alto mando al ejército para seguir perfeccionándome en estas lides...

2.9.09

Pezqueñines, sí.


Ayer con vernos trabajamos bastante. Los besicos del reencuentro, pero sinceros, que nos queremos un montón las colegas, y tomar algo fresco, como es natural. Por la noche no había dormido, cosa de la desadaptación al nuevo ritmo horario. Hoy, sí, ya he entrado en materia, formateando mi Cuaderno de Notas, (fechas, materias,temas,...), con distintos colores, algo pijillo.
Llevaba en el bolso un trozo de empanada de la panadería de Manolo (Aquí puedes entrar a la panadería) y acababa de tomarla, así que no he acompañado a las que han salido a desayunar, sobre todo porque quería avanzar lo que tenía entre manos. Les he hecho la advertencia de que se taparan la nariz, por favor, ya que iban al mismo bar de ayer y olía un poco mal, la verdad. De no ser por adelantar trabajo, me hubiese ido alegremente ese rato para contar tonterías, o escucharlas, como la de ayer, cuando contaba Lucía que una amiga suya decía que le había presentado al hombre perfecto."¿El hombre perfecto?, me río", señalé. Y la que se rió al oirme fue Teresa, pero es queTeresa siempre se ríe conmigo.

Este curso he dicho:"Pezqueñines, sí, gracias". Me quedo con nenes de tercer curso, son pocos y parecen aplicaditos. Antes elegía a los conflictivos, a los "malos", porque me parecía perder el tiempo si ya iban educaditos a clase; lo que me motivaba era educar, no enseñar. También traté mucho con adolescentes, que es la edad de la desorientación y el pavo. Así que ahora me pronostico a mí misma un cursito muy, muy mono. Entre el pavo y el mono, me quedo con el mono, perdón, con lo mono.

1.9.09

Planchado impecable


- Mañana,a trabajar, Currita.
-Elemental, querido Watson. Cuestión impepinablemente cierta. A no ser que me rompa un dedo del pie esta noche.
-¿Estás preparada?
- Preparada. He comido muchas espinacas.
-¿Y qué más?
- Melón, mucho melón. Y alguien me ha prometido tenderme la alfombra roja para hacer mi entrada triunfal en el Colegio.
- ¿Quién?

- Bueno, lo de alfombra roja es una forma de hablar, ...
- ¿Y lo de las espinacas?

-También es una forma de hablar. Quiero decir que he recargado pilas y he quedado planchadita.