30.6.10

Almas


Mira que hay corazones.

Mira que hay bancos adonde sentarse,

y poyos de cemento.

Mira que hay gentes,

y caras, y oídos,

y amigos que a medias te conocen,

mucho incluso.

Mira que hay días y noches,

y momentos.

Mira que hay palabras, vocablos, expresiones.

Hay corazones, poyos, gentes, amigos, días, momentos y palabras.

Pero, en ningún corazón como en el tuyo,

tan hondamente, colocada.

Me quiere mucha, mucha gente. Y de muchas maneras.

Y me entienden, y entiendo, y nos amamos.

Mas, de la forma en que me alcanzas tú, así, nadie lo alcanza.

27.6.10

Imprudencias demasiado caras



En España, a 24 de junio, 2.010, noche de San Juan. Le han destrozado la calma, el camino: le han destrozado la vida al maquinista. El maquinista del tren ha pagado con su alma la imprudencia de esos doce que han cruzado por la vía. NO ES LA VÍA PARA CRUZAR. A qué tanta prisa. Ansias de fiesta. No esperaron la larga cola que se formó en el paso subterráneo. Se dirigían a la playa de Casteldefells a celebrar la noche de San Juan.

El riesgo es temerario. En la vida a veces hay que arriesgar, pero no por capricho, ni por insensatez.

Doce jóvenes personas mueren arrollados por un tren, que viene por sus raíles. El tren, al fin y al cabo, no siente. No hubiese pasado más –doce vidas, que no es poco, dejando a este lado el llanto de familiares y amigos, que no es poco-. Pero yo pienso en ese hombre y por eso digo "no hubiese pasado más si el tren caminase solo". Lo más trágico es que un hombre es el que mueve la máquina. Y este hombre está compuesto por mente, corazón y sentimientos, y continuamente ve la tragedia, y continuamente se descompone, está descompuesto, y nunca se recompondrá. Porque se le ha metido en la conciencia el sentimiento de culpa, erróneamente, erróneamente, sí, se ve como un homicida de doce vidas. Y el sentimiento no se corta de golpe, no se pega o se despega como un papel, o como puede hacer el carpintero con un listón, o como todos hacemos con Documentos Word.

El tren Alaris no tenía parada en la estación, pasaba en el momento en que los pasajeros del Cercanías cruzaban por encima de las vías y circulaba aun por debajo de la velocidad permitida, emitió las señales acústicas reglamentadas antes de su entrada a la estación. Cruzó sin ni siquiera llegarles a ver. Sólo pudo parar a 200 metros de la estación, no le dio tiempo a activar antes el freno.

El tren de cercanías había salido de Barcelona en dirección a la localidad de Vilanova i la Geltrú, y paró en Casteldefells sobre las 23.30 horas para que bajaran los pasajeros que iban a su playa para unirse a la fiesta que, como en otros muchos lugares de la costa catalana y levantina, celebraba la verbena, de gran tradición en Cataluña.

Algunos de los pasajeros del tren de alta velocidad, que eran setecientos, temen descarrilar. Se escuchan golpes, toda la gente grita, llora y agarra un estado de shock. Al momento, se ven personas mutiladas, agonizando, y mucha sangre en las vías, donde yacen los cuerpos.


Se podía haber evitado. Pero, ya no hay marcha atrás. El ser humano, lamentable, aún no ha descubierto el modo de hacer retroceder el tiempo. Pero sí tiene el poder de construirlo. Y por añadidura, el poder de diseñar los planos de su tiempo.


25.6.10

Cuidado con esos mareos de la gente (Dedicado)



Dedicado a mi amiga LaKacerola, del blog "Kaceroladas", que hoy empieza a trabajar en Sanidad. En la Unidad de URGENCIAS.

Mi madre fue a la pelu y la chica le empapó enterita al lavarle la cabeza. Mi mamá le preguntó: "Bueno, ¿Y llevas mucho tiempo aquí?"
Ella le respondió: "Empecé ayer ..."

Las cosas encajaban, sip.



Amiga: Cuidado, que lo tuyo no son los pelos, sino los mareos, las heridas, y otros asuntos de rigor. No vayas a quedar tan mal como en número 11. ¿No lo pillas? Empieza con uno y acaba con uno. (es un viejo chiste que lo recuerdo porque me gustó). Que empieces con buen pie.


24.6.10

La falta de amor


La imagen de este hombre me ha calado de tal manera, que he querido traerla al blog. Me la he encontrado en un calendario en el primer cajón de mi cómoda.

Y, al verla, y después de estar toda la mañana trabajando entre las personas más allegadas a mis alumnos: padres, madres, padres y madres juntos, y hasta un abuelo, en atención individualizada donde ha habido emociones, agradecimientos y secretos compartidos,

me digo:


"Cuánto sufrirá Dios al ver que sus hijos no se aman."

8.6.10

Cerrado por vacaciones

Me despido hasta después del verano, calculo.

4.6.10

Caminando por la vida


Cómo es la vida, ¡Dios! Cuando te crees que ya lo conoces todo, que lo has vivido todo, vas descubriendo que te quedaba mucho por descubrir,aventuras inimaginables, situaciones impensadas. Pasaste el sarampión y la varicela, alguna gripe, bastantes resfriados y algún que otro accidente, pero aún quedaban "enfermedades" por pasar. También creíste alguna vez que eras un Seat Seiscientos, y luego ves que te salen alas de pegaso. No sabías andar, gateabas, y luego vas en tacones como si llevaras chanclas, aunque te roce uno de los dos, te lo quitas, pero caminas, como he entrado esta mañana al trabajo, cojeando con el zapato en la mano, pero contenta. A duras penas hacías doce abdominales medio hechas y ahora haces cien completas de un tirón. Me acuerdo cuando pensaba que beberse un vaso de agua en ayunas era cosa de abuelas, y ahora me bebo yo dos litros (no en ayunas necesariamente...)
Vas cambiando,los problemas te hacen más fuerte y utilizas esos mismos aprietos para sacar ventajas. Sufrías el "qué dirán" de la gente y ahora pasas por encima de los elefantes. Antes huías del ratón y ahora atrapas al dragón. Pisabas la cucaracha y ahora la envenenas con una sonrisa, le das una muerte más dulce... Quien antes se te hacía una montaña infranqueable, ahora te pinta un nabo. No te gobernabas a ti misma y ahora puedes dirigir a un ejército.

Mirabas tu reflejo en los espejos del Callejón del Gato y ahora lo ves en la Luna y también en el Océano.
Morías de amor por el peón caminero, y ahora no mueres ni por Jeims Dim así se te presente.

3.6.10

Y el tabernero



"Y el tabernero, al ver que perdía, también bebía".



Recordar este dicho es bueno en situaciones que no entran en tus cálculos o que no te parecen del todo ortodoxas, y que no se pueden cambiar.

Hoy, dos veces me ha sido muy útil, la primera vez al cien por cien, y además ha sido divertido. En Bachillerato, en un Curso de Literatura, el chico más liante interrumpía. No me he molestado, simplemente le he dicho delante de todos: "Anda, cállate, que de cien veces aciertas media". Ha sido como sentir el gol del empate.

El segundo asunto, ha sido con la madre que parió a "Hacienda". Aquí, me ha servido también al cien por cien el famoso dicho, pero con ayuda, porque puede ser muy puñetera.