30.7.11

La comida fue exitosa


La comida fue exitosa. Xuan era el anfitrión y vinieron a comer: una compañera suya recién jubilada, la directora del instituto de Xuan, la conserje y el cura. Yo coloqué a Xuan en la otra cabecera de la mesa y me coloqué al lado del cura, evidentemente. Enfrente de mí estaba Manoli. El grupo estaba bien, considerando que mi puesto en la mesa era estratégico. Los conocía poco a todos, menos a mi marido, claro. Manoli era de admirar pues tiene una minusvalía y la lleva con toda dignidad. Pero lo mejor de todo fue la despedida con el cura. Quedamos en volver a vernos en otra comida ya que teníamos mucho pero que mucho más que hablar, le dije. Y, lo mejor de todo fue su respuesta espontánea: "Y te confiesas conmigo". Qué chulada de respuesta. Confesarse aparecía por vez primera en mi diccionario personal léxicológico como una actividad relajada. Algo así como... como comer pipas.

25.7.11

Rarezas de Pilimari


Tengo una amiga tan tacaña, pero tan tacaña... que esta tarde ha soltado la gotaza que ha colmado el vaso de mi aguante para con ella y sus cosas. Ya que, entre otras de las lindezas que tiene, ronca como un cosaco, los tapones de silicona no hacen nada contra esta ecatombe..., tienen que ser de espuma, pedí consejo a una farmacéutica y me los dio de espuma, que dijo que esos son los que usan los trabajadores de las fábricas para soportar los ruidos.
Por otra parte, tampoco puede estar un momento sin el ronroneo de la tele, mientras que yo la tele la tolero muy mal.
Y se le suele olvidar el monedero o se hace la sueca a la hora de pagar. No se compra ni unas tristes chanclas, ni un bolso hasta que el viejo se cae a pedazos, ni un croissant. Me dice hoy que iba a comer un pinchito de tortilla porque había tomado un desayuno copioso ("ya...") ("con las hambres que se gasta"). Se queja de cualquier molestia. Lo raro es que le duela todo menos ese puño aunque está tan cerrado y apretado. Y, bueno, el sentido de la orientación lo tiene como la brújula que te dice que para ir a Cádiz, rumbo Norte...

Ya se le pasará el enfado que se ha pillado con una. Circunstancias adversas e imprevistas han engrosado la lista de lindezas del carácter diamantino de Pilimari.

"Amar es hacer crecer", decía un cotizado psicólogo. Seguro que, esta noche Pilimari crece, a poco que reflexione sobre su puño y otras latitudes. Porque, si soy amiga suya es porque la quiero bastante, aunque me haga pasarlo bastante canutas habitualmente.

5.7.11

cosas quemadas


Hace así como una hora he realizado una llamada telefónica, desde el fijo, pues mi paso a contrato móvil entra en vigencia mañana, tarifa Panda, creo que se llama, pero esto es otro tema (preparaos a mensajes y llamadas, que ahora me saldrá mucho más económico....)

Pues, esta entrada iba no de tarifas planas sino de cosas quemadas... es que me ha atendido el teléfono, no atendido, restregado el teléfono, una... superquemada, más aún que una de esas tostadas que te preparas para el desayuno y se te olvida que estaba en el tostador y se pone negra, chuscarrada, y ya ni raspando vale, que va directa al cubo de la basura.

- Es que aquí somos doce plantas- me dice como si estuviésemos hablando de Manhattan.

- ...

- COMO NO ME DIGA CON QUIEN LE PASO...

- Es sobre un aviso de correos, le repito- empleo un tono amable conteniendo la respiración.

- ¿Y QUÉ DEMONIOS PONE EN EL AVISO...?
- Me dijo el empleado de correos que diciéndoles este código me dirían ahí en la Delegación de qué asunto se trata.. -
para quedarme por encima de ella le leo de corrido el código de diez dígitos.


Al fin me pasa con Personal, aunque no me lo cogen.

_"Gracias por su amabilidad"- me despido. En lugar de hacer orales mis pensamientos:
- Señora, ¿cómo puede ser tan antipática? ¿No se da cuenta que tiene un puesto de atención al público? Quienes trabajamos con seres humanos, aunque se tratase de un solo día- tenemos que controlar, respirar hondo... en fin,... mantener un poco el nivel. Pero me retuve, me retuve, haciendo mis consideraciones: tal vez esté hasta harta de niños, o de abuelos, o de su pareja, o se haya divorciado recientemente y en lugar de haberse quitado un peso, lo añore. Tal vez necesite... ¿un refresco? Pues lo mejor es la coca cola sin cafeina para refrescarse, que hacen unos calores ¡tan fuertes!
Pobre tostada...

3.7.11

Un amigo preso


En el Facebook entro a veces, no es locura pero entro. Tengo una especie de macedonia ahí. Gente del pasado que no he vuelto a ver, amigas muy cercanas, algo de familia, personas de latinoamérica con los que me une mi afición por la poesía, etc. Muchas personas que busqué no están.
Hay una opción de sugerir amigos tuyos a otros, y Leonardo no sé por qué vía llegó.

Hace una semana me preguntaba un tal Leonardo si estaba casada (pero si lo pone, con foto y todo de mi chico,..., me dije) y no respondí. Y al día siguiente, precisamente conectada yo, vi que pulsaba el "me gusta" en algunos estados (entraditas, que "estados" las denominan en el Face), o sea quiero decir que vi que estaba recorriendo todo el muro, jaja, con tanta terminología..., "muro" le llaman ahí a digamos la página que vas produciendo.

Yo tenía una entrada en la que trataba de los deseos. Que se pueden cumplir. Ahí comentó que él quería salir de esa cárcel en que estaba. Entonces entré en juego y le pregunté de qué me hablaba..., "kuenta", le añadí al final para animarle a hablar. Tomé lo de cárcel en sentido metafórico. Y a través de mensajes me contó, él a través de dispositivo móvil porque no tenía ordenador, por eso tenía tantas erratas, ¡Estaba literalmente en la cárcel.! "Mi amigo" Leonardo es un preso. Dominicano, me dijo. Y que allí la justicia está muy mal, me dijo. "Tengo año y medio". No me explicó el delito o falta, me dijo que no lo entendería. No se lo he dicho a nadie para que no pongan por nada el grito en el cielo. Se van a creer que es un peligro tener un contacto de esa "calaña". Pero no, Leonado no es peligroso.

El pobrecillo se comunica con el exterior a través de su teléfono móvil. Tiene resignación y paciencia, y fe. Manda bendiciones para sus amigos. Estoy segura de que lo que haya hecho no es nada grave. Y su estar ahí, paciente, es un ejemplo.