13.10.13

¿Qué demonios me pasa?

Me siento mareada, como si llevara una botella de vino en el cuerpo. Y, a partes iguales, muy mal humor.  ¿Qué me pasa, qué me pasa?

Ahora que caigo, el desayuno de hoy y la comida han sido superfrugales, frugalísimos, hiperfrugales.

Tomo una berenjena, la parto en rodajas y  rebozo éstas en harina y  las últimas en harina y huevo. Las frío. Queman pero no espero.  No comparto, no comparto .Después, fiambre de cabeza de cerdo.  Comienzo a volver a la normalidad.

Lo que tenía era un desmayo más grande que los atributos del caballo de Espartero. Qué mala cosa es desmayarse. Una,  no se reconoce. Y, bueno, llega un estornudo tras otro, y el moquillo como una fuente inagotable..., esto viene del cambio de temperatura. Vengo de un lugar más frío. ¡Ay! Tomaremos miel y mucho líquido.

2 comentarios:

Sor.Cecilia Codina Masachs dijo...

!jaja! Marisa, un buen remedio para el desmayo. me encantan las berenjenas de cualquier modo y rebozadas están de miedo.
Cuídate ese moquillo.

Te espero para celebrar mi 4º aniversario de blog, os he dejado un poema con una nueva estructura métrica de mi autoria que espero que te guste.
Te dejo mil besos de ternura.
Sor.Cecilia

Claudia Gómez dijo...

Pues sí, es tiempo de berenjenas y como muchísimas, jaja.
Hoy acabo de revisar los comentarios y ver tu invitación. Entro poco por squí. Discúlpame. ¡Nos vemos!