26.10.13

Cada día tiene que ser un dulcecito



No es una frivolidad, (el post anterior), es que la muerte existe y llega; y por fin está asumido (por mí). Y hay que aprovechar la vida, y la vida tiene que ser un dulce; o si te gusta más lo salado, salado, pero alta  cocina en todo caso.

 Y, cada día, el sol. Y, si necesitas la lluvia, te la tomas. No es que llueva, es que  te pones a llover, porque te da la gana, para soltar el rato, en un metro cuadrado de tu cielo...




24.10.13

Todos. Y cuando digo, todos, quiero decir, todos.

Hoy ha muerto Manolo Escobar. ¡Hasta Manolo Escobar! ¡También Manolo Escobar!  Hace dos semanas, tuve un entierro y un funeral, seguidos, de dos, un hombre y una mujer.

No sé que pasa que todos acaban en el mismo sitio.


13.10.13

¿Qué demonios me pasa?

Me siento mareada, como si llevara una botella de vino en el cuerpo. Y, a partes iguales, muy mal humor.  ¿Qué me pasa, qué me pasa?

Ahora que caigo, el desayuno de hoy y la comida han sido superfrugales, frugalísimos, hiperfrugales.

Tomo una berenjena, la parto en rodajas y  rebozo éstas en harina y  las últimas en harina y huevo. Las frío. Queman pero no espero.  No comparto, no comparto .Después, fiambre de cabeza de cerdo.  Comienzo a volver a la normalidad.

Lo que tenía era un desmayo más grande que los atributos del caballo de Espartero. Qué mala cosa es desmayarse. Una,  no se reconoce. Y, bueno, llega un estornudo tras otro, y el moquillo como una fuente inagotable..., esto viene del cambio de temperatura. Vengo de un lugar más frío. ¡Ay! Tomaremos miel y mucho líquido.

1.10.13

Avance rápido

Dicen que cuando uno se siente bien, el tiempo pasa deprisa, así como a la inversa, que se hace lentísimo y pesado el tiempo cuando uno se aburre o no está cómodo. También está dentro de lo posible creernos estar en otro día de la semana, pero hasta cierto punto.
A mí esta semana se me está pasando muy deprisa. El lunes, el día cargante de mi semana (aparte de ser el día cargante universal, yo tengo tardes de trabajo) cayó en septiembre y me libré de la tarde. Y hoy, cuando pensaba que me quedaba otra hora sin alumnos, me he dado cuenta que el horario finalizaba a las dos. Total, que yo daba por hecho que era miércoles.

Una amiga me envió un whatsapp avisándome que el miércoles comenzábamos las clases de Pilates. Me plancho la blusa deportiva, me lavo la cara para espabilar, me tomo mi zumo Tres Naranjas y cargo con esterilla y pelotoski inchable, y me voy andando toda la cuesta arriba. Llego y ... me encuentro sola.¡ Ni el gato!

No llevaba el móvil, por suerte; si no llamo a la amiga a echarle un marrón. Cuando bajo me encuentro a otra del grupo y le cuento la historia. Me dice:

- Hoy es martes.
- ¡La madre que me parió!