9.2.14

Salir del caparazón

No bajaré el listón. Cuesta a veces, pero compensa. Compensa con creces salir del caparazón y caminar y caminar. Una elige el camino y los compañeros,  las mascotas y los libros, la ropa y también la piel, pero siempre, no es posible.

 Y es que cuando una no está sola, qué tremendamente bien se encuentra sola a ratos, en la calma de saber que estás con tus corazones, y libre de cualquier premura...


Color

No quiero oír hablar de muerte, aunque exista ¡o tal vez no! nos creamos fantasmas que no existen. Tan solo quiero sombreros, sombreros rojos, y dentro de ellos, pensar en tonos pasteles los domingos, en blanco y negro los lunes, y el resto de la vida en naranja ¡en naranja de loca cordura!